El aceite de palma : la alternativa de los aceites y grasas en América

  • Jens Mesa D.
Palabras clave: aceite de palma, mercados, aceites, grasas, precios, producción, competitividad, costos, acuerdos internacionales, América

Resumen

El creciente y significativo número de participantes, conferencistas, expositores y otros asistentes que nos acompañan en esta ocasión y que superan las mil personas, refleja la relevancia de este evento, así como el gran interés que viene generando la actividad palmera para empresarios colombianos y extranjeros, y para otras personas y entidades que ven en esta agroindustria una fuente de progreso y de bienestar para muchos de nuestros países, especialmente de la América tropical. En el continente americano, el aceite de palma participa tan sólo con 6% del consumo total de aceites y grasas, mientras en el resto del mundo su participación es de 24,9%, para un promedio mundial de 20,6%. Hay países como Colombia, Ecuador y Costa Rica, que presentan consumos de aceite de palma superiores al 50% como proporción del consumo total de aceites y grasas. Con relación a la Conferencia anterior, que se realizó en septiembre de 2000, la novedad más relevante en nuestra actividad palmera tiene que ver con la recuperación de los precios internacionales de los aceites y grasas, y del aceite de palma en cerca de 32%. Algunos seguramente recuerdan que, en promedio, el precio del aceite de palma crudo, en el período enero a agosto de 2000, había sido de US$291 por tonelada FOB Malasia, después de haber alcanzado US$665 en mayo de 1998. Pero eso no fue lo más grave, porque los precios continuaron descendiendo hasta llegar a US$193 por tonelada en mayo de 2001, el nivel más bajo del que se tenga referencia para el aceite de palma en los últimos veinte años. A partir de 2002, similar a lo que sucedió con los demás aceites vegetales, su precio experimentó una recuperación significativa, hasta alcanzar un promedio del nivel, en lo corrido del presente año, de US$384 por tonelada FOB Malasia. En Colombia, al igual que en otros países productores latinoamericanos, el precio doméstico para el aceite de palma ha tenido un comportamiento más favorable, más alto y menos inestable que el precio internacional, gracias a que aún no somos altamente exportadores y a la vigencia de algunos instrumentos de política económica y comercial. En nuestro caso, los aranceles a la importación, el Sistema Andino de Franjas de Precios y el Fondo de Estabilización de Precios, le ha permitido a los palmicultores enfrentar y protegerse, en alguna medida, de esa realidad internacional. De la producción mundial de aceites y grasas, cerca de una tercera parte se negocia internacionalmente. El aceite de palma tiene una situación singular, pues 78% de su producción se exporta, lo cual lo ha posicionado desde hace muchos años como el gran protagonista en el comercio internacional, y representa 47% de todas las exportaciones mundiales de aceites y grasas. El aceite de soya, aunque es el primero en producción mundial, en el comercio internacional participa sólo con 22% de las exportaciones totales de aceites y grasas, pues de él se exporta menos de una tercera parte de su producción. Malasia, Indonesia, Argentina, Estados Unidos, la Unión Europea y Brasil, son los grandes exportadores de aceites y grasas, con más de tres cuartas partes del comercio mundial de estos productos. En contraste con esta realidad internacional, los países latinoamericanos productores de aceite de palma sólo exportamos 24% de la producción, por cuanto su mayor parte se destina a atender el mercado local. Colombia presenta una situación en exportaciones de aceite de palma, similar al promedio de la región.

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Cómo citar
Mesa D., J. (2004, enero 1). El aceite de palma : la alternativa de los aceites y grasas en América. Revista Palmas, 25(especial, ), 15-28. Recuperado a partir de https://publicaciones.fedepalma.org/index.php/palmas/article/view/1017
Publicado
2004-01-01
Sección
Artículos