Es el momento de dar el salto

  • Mauricio Acuña A.
Palabras clave: palma de aceite, elaeis guineensis, industria de la palma, desarrollo económico y social, políticas, Colombia, sector palmicultor

Resumen

Tenemos la fortuna de enfrentar unas nuevas realidades mundiales que plantean al país y a nuestro sector enormes retos y oportunidades. El Gobierno Nacional, y en especial los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural, Minas y Energía, Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Fedepalma y los empresarios agroindustriales somos socios para enfrentar tales desafíos. Agradecemos de programas de desarrollo del sector así como su apoyo para afrontar la crisis generada con la enfermedad de la Pudrición de Cogollo en Tumaco. También, al Ministerio de Minas por su decidido apoyo en la implementación y puesta en marcha de los programas de biodiésel. Nuestra actividad productiva debe buena parte de su desarrollo al continuo mejoramiento de la seguridad ciudadana, bandera del Gobierno del presidente Uribe. Sin lugar a dudas los riesgos que el sector afrontaba en el pasado y que desde luego afectaban integralmente su desempeño, se han visto reducidos. Hemos acometido acciones significativas: la inversión adicional en el cultivo alcanza 1.75 billones de pesos, lo que implica la generación de 55.000 nuevos empleos directos e indirectos en 78 municipios colombianos. Esta contribución repercute en el bienestar de numerosas familias colombianas, en la reducción de la pobreza rural, en el crecimiento de la cadena agroindustrial, en el bienestar de los consumidores colombianos, en las exportaciones, y en la buena gestión de los recursos naturales. Todos sabemos que al programa de seguridad democrática aún le falta un trecho por recorrer. Respaldamos al Gobierno en esta tarea que, por dura que sea, debe culminarse exitosamente, porque esa es la única forma para que el país tome la ruta de progreso y bienestar de acuerdo con el mandato que han expresado los colombianos en las urnas y que se ha manifestado en las calles en el mundo entero. Numerosos empresarios y trabajadores de la palma de aceite al igual que sus familias, han sido víctimas de los diferentes agentes de violencia por muchos años. Varios de nuestros colegas fueron secuestrados, como el ex ministro de Agricultura, Hugo Ferreira Neira, primer gerente de Indupalma. Técnicos de varias plantaciones fueron secuestrados y extorsionados. Algunas ONG y algunos medios, ligera e irresponsablemente, atribuyen al sector responsabilidades que son propias de los individuos que las cometieron, como ocurrió en el caso del Urabá chocoano. Condenamos la violación de derechos humanos con motivo de la siembra de palma africana en territorios colectivos de Jiguamiandó y Curvaradó sin el consentimiento de sus dueños así como en otras zonas de Urabá. Condenamos las actividades ilícitas y no queremos que dineros mal habidos lleguen al sector. Por ello solicitamos a las autoridades hacer todos los esfuerzos para que se castigue la delincuencia y la agroindustria pueda gozar de un clima de formalidad y transparencia en sus negocios. Ser empresario es una vocación y una responsabilidad, que exige trascender el simple afán de lucro; su tarea debe ser perdurable y sostenible social y ambientalmente. El sector palmero cuenta con una institucionalidad basada en organizaciones encargadas de ejecutar actividades de interés general que cumplen funciones económicas y sociales y, además, tienen la dimensión política que conlleva la responsabilidad empresarial. Precisamente, para darle una mayor solidez a estos temas de relevancia para el futuro del sector palmero y del propio sector agropecuario, se creó recientemente la División de Desarrollo Sostenible en Fedepalma.

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Publicado
2008-01-01
Cómo citar
Acuña A., M. (2008). Es el momento de dar el salto. Revista Palmas, 29(2), 107-118. Recuperado a partir de https://publicaciones.fedepalma.org/index.php/palmas/article/view/1347
Sección
Artículos